No debo ser el único que los odie. Una raza de espécimenes con un grado de “mentirosidad” importante. Garcas, ventajeros, chamuyeros, ratas, careros, oportunistas son solo algunas de las palabras que podría utilizar para descalificarlos (y me quedaría corto).
Es impresionante como estos tipos aprovechan cada mínima “situación” que se presenta en su coche para poder cobrarnos mas cara la tarifa del viaje. Por lo general, no paran de hablarte desde que subís al vehículo. Siempre son ingenieros, abogados, contadores y terminan arriba del taxi porque “no les queda otra” o “porque la vida fue injusta”…



